Excelente resultado de la gira “Tosantos-Jalogüín’09” del primer equipo de fútbol de la Asociación de la Prensa de Cádiz. El breve stage de dos días en la capital de España, incluido en el plan de preparación para de las eliminatorias de Champiñón Ligue a disputar en el puente de la Constitución en Liverpool, sirvió para comprobar el buen momento tanto físico como de juego del equipo azul oscuro casi verde, que se impuso con autoridad al conjunto Peñas del Rayo Vallecano, y a la Asociación de la Prensa de Guadalajara, respectivamente.
PEÑA DEL RAYO VALLECANO NGK EQUIPO DE AFICIONADOS 5 - APC 6
El primer partido se disputó el sábado 31 de octubre en un prado donde la Facultad de Agrónomos de la Complutense de Madrid ensaya con bulbos transgénicos y otros cultivos. La APC venció con incomodidad por 6 goles a 5, resultado ya recurrente contra estos adversarios. Una vez más, la salsa la puso el Koki, con sus amables reconvenciones a los miembros de su propio equipo: “¡No pasa nada por ese fallo!, ¡Yo estaba mejor situado, pero ánimo…!, o ¡la próxima te saldrá bien…! y ¡Vamos, vamos, que estamos muy bien!, eran frases que enardecían el coraje de los gaditanos.
No eran para menos sus ánimos, pues de los cinco goles vallecanos, cuatro lo fueron por rebotes en el área ante varios defensas nuestros que, pese a que poníamos intención, no éramos capaces de despejar. Nos llaman “Los Panchos” porque tenemos ya unos años, pero cantamos muy bien…
Naturalmente hubo un penalti injusto en nuestra contra y las ya tradicionales peleas por entradas con los tacos al tobillo; el mentado Koki, Remo y Moncho terminaron tocados, pero no hundidos. Jezús contestó con goles su habitual duelo con los cubatas de anoche y Fernando, el presi, sigue en su línea ascendente, derrochando forma física con abundantes subidas por la banda, incluso remates, recuperaciones y faltas tácticas.
Al término del choque los vallecanos nos llevaron a comer a un restaurante de su barrio; a destacar las excelentes jarras de cerveza, incluso las patatas bravas y los calamares a la madrileña, pero los platos de oreja quedaron intactos, y es que no eran de abad…
Era el cumple de Miguel Ángel, pero lo que es descolgarse con una buena invitada, no lo hizo, no, no se descolgó.
Por la tarde algunos fueron a ver el Real Madrid – Getafe, al barrio más pijo de Madrid, mientras que otras prefirieron sumergirse en el fascinante mundo de Las Rozas Village, el centro comercial más cool del Foro.
ASOCIACIÓN DE LA PRENSA DE GUADALAJARA 1 – APC 4
La mañana del primer día de noviembre amaneció luminosa en Guadalajara. El verde tapete de hierba artificial de los jesuitas alcarreños estaba un poco seco, pero no lo regaron, pues no encontraban al cura que sabe tocar donde hay que tocar; eso sí, nuestros colegas pusieron a disposición a dos azafatas que nos suministraron agua, balones y unas bolsitas con papeles y miel… solamente.
Con equipación verde claro y ellos de lila, y con el célebre árbitro Collina impartiendo justicia, disputamos un encuentro marcado por los cuerpos entumecidos del día anterior; una vez más el oficio del equipo APC se fue imponiendo en el juego, aunque los goles tardaron en llegar; al descanso ganábamos 1-0.
La segunda parte comenzó con caraja general de los gaditanos, lo que aprovecharon los guadalajareños para ejercer una presión equívoca, incluso para conseguir su golito del honor; pero nuevamente surgieron los ‘hombres’ del equipo –Mario, Remo, Alberto, Nandi, Moha, Eusebio, Moncho, Koki, Funcias, Fernando, Luna, Jezús, Delapascui, Óscar- y pusieron las cosas en su sitio. A destacar un magnífico control con seis toques de Luna y la querella verbal entre Fernando y Jezús sobre quién estaba en mejor forma.
A destacar en todo momento el vibrante apoyo de la grada, nuestra clásica ‘claque’ de mujeres, así como la persistencia y profesionalidad gráfica de Taite, cuyos retratos podemos ver en la güeb.
Los de Guadalajara nos llevaron a un llano donde no había México ni laguna, pero sí un NH donde degustamos un rico buffet, con paella y dulces. Allí se despidieron algunos y, a la llegada a Madrid, el glorioso grupo se fue desintegrando lentamente, como el horizonte se traga el sol en el ocaso.








































