El nombre del campo de fútbol cordobés era profético: Rabanales… probablemente hasta la víspera del partido entre las Asociaciones de la Prensa de Córdoba y Cádiz estuvieron recolectando rábanos en dicha superficie. El terreno de juego se presentó por tanto maltrecho y abrupto, poco abonado a las exquisiteces técnicas de los hombres de la APC. Además, los compases iniciales del encuentro presagiaban desastre: en apenas 20 minutos el conjunto cordobés cobraba una ventaja de 2-0. En una jugada aislada de la APC llegó un providencial remate de Pepe Baena para acortar distancias. El gol visitante permitió encarar el segundo tiempo con nuevos ánimos. El empate, por fortuna, llegó nada más reanudarse el partido gracias a la rapidez de Jesús quien cruzó levemente un esférico que para cualquier otro hubiera sido casi inalcanzable.
Alberto, a la salida de un saque de esquina, y Mané pusieron en ventaja a los gaditanos. El partido vivió momentos muy intensos e incluso intervalos de cierta brusquedad: Diego salió de Rabanales con un tobillo como una papa de Conil, mientras el árbitro no entendía los sutiles comentarios de Mané procediendo a su expulsión. Al cierre de esta edición Mané intentaba un acercamiento con el trencilla, negociando una convidá en El Vigía.
Al fútbol sin libretas
La asociación de la prensa cordobesa, de la mano de Antonio García Llácer, se midió en Rabanales a la gaditana y tuvo un día de convivencia para compartir experiencias.
Por una vez los periodistas deportivos acudieron a un terreno de juego sin libretas. La asociación de la prensa cordobesa se enfrentó a la gaditana en Rabanales en un partido amistoso con el que se inicia el periplo de encuentros navideños con los que no solo se practica deporte, sino que se comparten momentos al margen del trabajo.
Los plumillas de Cádiz demostraron su mayor compenetración, ya que han acudido a campeonatos internaciones de asociaciones y juegan cada fin de semana juntos. Eso se notó para ganar a los cordobeses en un partido en el que en los primeros 15 minutos los locales ganaban ya 2-0, pero poco se fueron desgastando las pilas y los gaditanos le dieron la vuelta al marcador para ganar 2-4.
Ricardo Rodríguez Aparicio, presidente de la asociación de la prensa deportiva cordobesa, fue el colegiado. Fue totalmente imparcial y demostró que aún le quedan dotes de colegiado, ya que antaño desempeñó esta labor en el fútbol cordobés.
Al término del partido, ambos conjuntos tuvieron unos instantes festivos, ya que compartieron un picoteo para reponer las fuerzas perdidas durante el encuentro.
Lo que quedó claro es que desde fuera del campo el fútbol se ve mucho mejor que sobre el terreno de juego.



